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Lectores de libros electrónicos

Internet -desde que allá por los años 90 se convirtió en una herramienta habitual para millones de personas en el mundo- ha cambiado rápidamente la forma en la que nos relacionamos unos con otros y la forma en la que interaccionamos con nuestro entorno. Y son contadas las áreas o sectores de actividad que no se han visto fuertemente influidos. El mundo de la cultura ha visto como "lo digital" ha cambiado todas las reglas de juego y, hoy día, términos como "piratería" o "redes p2p"... son habituales en el léxico de muchas personas. Y muy probablemente veamos, en pocos años, como las mayores velocidades de conexión y la mayor proximidad entre el productor de una obra y sus potenciales "clientes" termina por modificar completamente el esquema que hoy día rige estas áreas.

 El mundo del libro no ha sido ajeno a los cambios. Y tal vez no haya sido hasta el año 2010 que el libro digital se ha asentado para siempre entre nosotros. Y es que en 2010 el mundo de la tecnología ha vivido dos acontecimientos fundamentales: la proliferación de eReaders (lo que comenzó en las navidades de 2009-2010, hace ahora poco más de un año) y el lanzamiento del iPad, de Apple.

El eReader Amazon KindleEste último acontecimiento ha supuesto un cambio en la estrategia de los fabricantes de eReaders que preveían años de bonanza amenazada, tan solo, por la competencia entre los propios fabricantes. Así, hace dos años un eReader costaba típicamente 300 euros. El advenimiento del "tablet" iPad -ocupando un "nicho de mercado" en el que nadie creía tras los fracasos de Microsoft con sus UMPC (Ultra Mobile Personal Computer) en el pasado- significó que el usuario -pagando mucho más, es cierto- tenía no solo un magnífico eReader, sino un mini ordenador comprimido en 700 gramos, y acceso a una tienda en línea con una vasta colección de contenidos digitales, incluyendo libros, música y aplicaciones software. Apple ha vendido 14 millones de iPads en 2010 y los analistas prevén ventas de hasta 36 millones de unidades en 2011. Por supuesto, este éxito de ventas ha atraído a otros muchos fabricantes a este nicho, siendo actualmente testigos de una notable proliferación de tablets (muchos todavía en fase de diseño) con el consecuente ajuste de precios.

La fuerte competencia entre los tablets y las mejores características técnicas de éstos en relación a los eReaders tradicionales han arrastrado el precio de estos últimos. Por poner un ejemplo, el Kindle de Amazon pasó el pasado mes de junio de 209€ a 152€ -y no era la primera bajada de precios de este dispositivo-, y Sony hizo lo propio con sus modelos bajando sus precios en torno a un 15% poco después. A día de hoy es posible encontrar en ferias tecnológicas internacionales a intermediarios que ofrecen lectores de libros electrónicos a 30€ (para ventas de 200 o 250 unidades de aparatos).

Como resultado de todo esto podemos asegurar que el negocio del libro electrónico está en auge. Goldman Sachs estima que el 12,8% de todos los libros vendidos en 2015 tendrán formato electrónico. Y ya sea en un Tablet o un eReader (o con un libro tradicional), el usuario final cada vez tiene más fácil el dedicar tiempo a la lectura.