(Moscú, Imperio Ruso, 11 de noviembre de 1821 nace en Moscú -San Petersburgo, Rusia, 9 de febrero de 1881).
Orígenes familiares
Si bien la madre de Fiódor Dostoyevski era rusa, la ascendencia paterna de éste se remonta a un pueblo denominado
Dostoyev, ubicado en la gubérniya de Minsk, en Bielorrusia. En sus orígenes, el acento del apellido —como el del pueblo— recaía en la segunda sílaba, cambiando su posición a la tercera en el siglo XIX. De acuerdo a algunas versiones, los ancestros paternos de Dostoyevski eran nobles polonizados (szlachta) de origen rutenio que fueron a la guerra con el escudo de armas de Radwan.
Primeros años
Fiódor fue el segundo de los siete hijos nacidos del matrimonio de Mijaíl Dostoyevski y su esposa María Fiódorovna. Un padre autoritario, médico del hospital para pobres Mariinski en Moscú, y una madre vista por sus hijos como un refugio de amor y protección, marcaron el ambiente familiar en la infancia de Dostoyevski. A los once años de edad, él y su familia se radican en la aldea de Darovoye, en Tula, donde su padre había adquirido unas tierras.
En 1834 ingresa, junto con su hermano Mijaíl, en el pensionado de Chermak, donde cursarían los estudios secundarios. La temprana muerte de la madre por tuberculosis en 1837 sumió al padre en la depresión y el alcoholismo, lo que provocó que finalmente Fiódor y su hermano Mijaíl fueran enviados a la Escuela de Ingenieros Militares de San Petersburgo, lugar en el que el joven Fiódor comenzaría a interesarse por la literatura.
En 1839, cuando tenía dieciocho años, le llegó la noticia de que su padre había fallecido. Los siervos mancomunados de Mijaíl Dostoyevski (hidalgo de Darovóye), enfurecidos tras uno de sus brutales arranques de violencia provocados por la bebida, le inmovilizaron y le hicieron beber vodka hasta que murió ahogado. Otra historia sugiere que Mijaíl murió por causas naturales, pero que un terrateniente vecino suyo inventó la historia de la rebelión para comprar la finca a un precio más reducido. En parte, Fiódor se culpó posteriormente de este hecho por haber deseado la muerte de su padre en muchas ocasiones. A propósito, Sigmund Freud señalaría este sentimiento de culpa del autor como la causa de la intensificación de su epilepsia. Asimismo, Freud se fijó en estos hechos para redactar su famoso artículo Dostoyevski y el parricidio (1928).
Dostoyevski sufría de epilepsia y su primer ataque ocurrió cuando tenía nueve años. Los ataques epilépticos ocurrieron esporádicamente durante su vida y se cree que esas experiencias formaron las bases para la descripción de la epilepsia del príncipe Myshkin en su novela El idiota y la de Smerdiákov en Los hermanos Karamázov.
Los comienzos de su carrera literaria
Fiódor Dostoyevski como ingeniero militar.
En la Academia de Ingeniería Militar de San Petersburgo, Dostoyevski aprendió matemáticas. También estudió la literatura de Shakespeare, Pascal, Victor Hugo y E.T.A. Hoffmann y, a pesar de enfocarse en otras áreas, rindió bien en los exámenes de matemáticas y fue ascendido a alférez ingeniero de campo. Ese mismo año, escribió dos obras teatrales románticas, influenciado por el poeta romántico alemán Friedrich Schiller. Estas obras eran María Estuardo y Borís Godunov, pero no fueron preservadas. Dostoyevski se describía como un «soñador» en su juventud y en esa época admiraba a Schiller. En 1843, acabó sus estudios de Ingeniería, adquirió el grado militar de subteniente y se incorporó a la Dirección General de Ingenieros en San Petersburgo.
En 1844, Honoré de Balzac visitó San Petersburgo y Dostoyevski, como muestra de admiración, decidió traducir Eugenia Grandet para saldar una deuda de 300 rublos con un usurero. Esta traducción despertaría su vocación y poco después de terminarla pidió la excedencia del ejército con la idea de dedicarse exclusivamente a la literatura. Ese mismo año dejó el ejército y empezó a escribir la novela epistolar Pobres gentes, obra que le proporcionaría sus primeros éxitos de crítica y, fundamentalmente, el reconocimiento del crítico literario Belinski. La obra fue editada en forma de libro al año siguiente, convirtiendo a Dostoyevski en una celebridad literaria a los 24 años. En esta misma época comenzó a contraer algunas deudas y a sufrir con más frecuencia ataques epilépticos. Sin embargo, las novelas que siguen: El doble (1846), Noches blancas (1848) y Niétochka Nezvánova (1849), no tuvieron el éxito de la primera y sufrieron críticas muy negativas, lo que sumió a Dostoyevski en la depresión. En esta época entró en contacto con ciertos grupos de ideas utópicas, llamados nihilistas, que buscaban la libertad del hombre.
El exilio en Siberia
Dostoyevski fue arrestado y encarcelado el 23 de abril de 1849 por formar parte de un grupo intelectual liberal llamado el Círculo Petrashevski bajo el cargo de conspirar contra el zar Nicolás I. Después de ver las revoluciones de 1848 en Europa, el zar Nicolás I se mostró reacio a cualquier tipo de organización clandestina que pudiera colocar a su autocracia en peligro.
El 16 de noviembre, Dostoyevski y otros miembros del Círculo Petrashevsky fueron condenados a muerte por participar en actividades antigubernamentales. El 22 de diciembre, los prisioneros fueron llevados al patio de la prisión para su fusilamiento; Dostoyevski tenía que situarse frente al pelotón de fusilamiento e incluso escuchar sus disparos con los ojos vendados, pero su pena había sido conmutada por cinco años de trabajos forzados en Omsk, Siberia. Durante esta época los ataques epilépticos fueron en aumento. Años más tarde, Dostoyevski le describiría a su hermano los sufrimientos que atravesó durante los años que pasó «silenciado dentro de un ataúd». Describiendo el cuartel donde estuvo, el cual según sus propias palabras «debería haber sido demolido años atrás», escribió: En verano, encierro intolerable; en invierno, frío insoportable. Todos los pisos estaban podridos. La suciedad de los pavimentos tenía una pulgada de grosor; uno podía resbalar y caer... Éramos apilados como anillos de un barril... Ni siquiera había lugar para dar la vuelta. Era imposible no comportarse como cerdos, desde el amanecer hasta el atardecer. Pulgas, piojos, y escarabajos por celemín.
Fue liberado en 1854 y se reincorporó al ejército como soldado raso, lo que constituía la segunda parte de su condena. Durante los siguientes cinco años estaría en el Séptimo Batallón de línea acuartelado en la fortaleza de Semipalátinsk en Kazajistán. Mientras se encontraba allí, comenzó una relación con Mariya Dmítrievna Isáyeva, la esposa de un conocido suyo en Siberia. Se casaron en febrero de 1857 después de la muerte de su esposo. Ese mismo año, el zar Alejandro II decretó una amnistía que benefició a Dostoyevski, recuperando el autor su título nobiliario y obteniendo el permiso para continuar publicando sus obras.
Al final de su estadía en Kazajistán, Dostoyevski era ya un cristiano convencido. Se convirtió en un agudo crítico del nihilismo y del movimiento socialista de su época y, en parte, dedicó tiempo después sus libros Los endemoniados y Diario de un escritor a criticar las ideas socialistas. Las críticas a estas ideas se fundamentaban en la creencia de que quienes las pregonaban no conocían al pueblo ruso y de que no era posible trasladar un sistema de ideas de origen europeo a la Rusia de entonces, de la misma forma en que no era posible adoptar las doctrinas de una institución occidental como la Iglesia Católica Romana a un pueblo esencialmente cristiano-ortodoxo. Dostoyevski plasmaría estas convicciones en la descripción de Piotr Stepánovich para su novela Los endemoniados y en la redacción de las reflexiones del padre Zósima en Un religioso ruso, de Los hermanos Karamázov.
Este modo de pensar fue acercándolo progresivamente a una postura eslavófila moderada y a las ideas de Danielevski, autor de Rusia y Europa. La interpretación de Dostoyevski acerca de esta filosofía rescataba el papel integrador y salvador de la religiosidad rusa y no consideraciones de superioridad racial eslava. Por otra parte, en su interpretación, la unión rusa y su supuesto servicio a la humanidad no implicaba desprecio alguno por la influencia europea, la cual Dostoyevski reconocía gratamente. Más tarde llegó a trabar amistad con el estadista conservador Konstantín Pobedonóstsev y abrazó algunos de los principios del Póchvennichestvo.
Con todo, posicionar políticamente a Dostoyevski no es del todo sencillo; como cristiano rechazaba el ateísmo socialista, como tradicionalista rechazaba la destrucción de las instituciones y, como pacifista , rechazaba cualquier método violento de cambio social (progresista o reaccionario). A pesar de esto, dio claras muestras de simpatía por las reformas sociales que se estaban produciendo durante el reinado de Alejandro II, en particular por la que implicaba la abolición de la servidumbre en el campo, dictada en 1861. Por otra parte, si bien en los primeros años de su regreso de Kazajistán era todavía escéptico en relación a los reclamos de las feministas, en 1870 escribió que «todavía podía esperar mucho de la mujer rusa» y, desde entonces, cambió de parecer respecto a este tema.
Su preocupación por la desigualdad social es un tema notorio en su obra y, desde un punto de vista cristiano ascético, creía, como luego reflejaría en su personaje Zósima, que «al considerar la libertad como el aumento de las necesidades y su pronta saturación, se altera su sentido, pues la consecuencia de ello es un aluvión de deseos insensatos, de ilusiones y costumbres absurdas», y quizás confiara, como dicho personaje, en que «el rico más depravado acabará por avergonzarse de su riqueza ante el pobre».
Carrera literaria posterior
Tras el exilio.
En 1859, tras meses de laboriosas gestiones, consiguió ser licenciado con la condición de residir en cualquier lugar excepto en San Petersburgo y Moscú, por lo que se trasladó a Tver. Allí logró publicar El sueño del tío y Stepánchikovo y sus habitantes. Las obras no obtuvieron la crítica que Dostoyevski esperaba.
En diciembre del mismo año finalmente se le autorizó regresar a San Petesburgo donde fundaría con su hermano Mijaíl la revista Vremya ('Tiempo'), en cuyo primer número apareció Humillados y ofendidos (1861), obra también inspirada en su etapa siberiana. En ella se encuentran, además, varias alusiones autobiográficas, especialmente en lo referente a la primera etapa de Dostoyevski como escritor; se alude en ella, sobre todo, en su primera obra, Noches blancas, con varios guiños a situaciones o personajes específicos. Su siguiente obra, Recuerdos de la casa de los muertos (1861–1862), basada en sus experiencias como prisionero, fue publicada por capítulos en la revista El Mundo Ruso.
Durante 1862 y 1863 realizó diversos viajes por Europa que le llevaron a Berlín, París, Londres, Ginebra, Turín, Florencia y Viena. Durante estos viajes comenzó una relación con Pavlina Súslova, una estudiante de ideas avanzadas, que lo abandonó poco después. Perdió mucho dinero jugando a la ruleta y regresó a Moscú a finales de octubre de 1863 solo y sin dinero. Durante este tiempo su revista había sido prohibida por la publicación de un artículo sobre la revolución polaca de 1863.
En 1864, consiguió editar con su hermano una nueva revista llamada Epoja ('Época'), donde publicaron Memorias del subsuelo. El ánimo de Dostoyevski acabó de quebrarse tras la muerte de su esposa, Mariya Dmítrievna Isáyeva, seguida poco después por la de su hermano. Además, su hermano Mijaíl dejó viuda, cuatro hijos y una deuda de 25.000 rublos, a los que Fiódor tenía que hacer frente. Se hundió en una profunda depresión y en el juego, lo que siguió generándole enormes deudas. Para escapar de todos sus problemas financieros, huyó al extranjero, donde perdió el dinero que le quedaba en los casinos. Allí se reencontró con Pavlina Súslova e intentó volver con ella; le propuso matrimonio pero fue rechazado.
En 1865, de nuevo en San Petersburgo, comenzó la redacción de Crimen y castigo, una de sus obras capitales. La fue publicando, con gran éxito, en la revista El Mensajero Ruso. Sin embargo, su endeudamiento era creciente y, en 1866, se vio obligado a firmar un contrato con el editor Stellovski, por el cual se establecía que Dostoyevski recibiría la cantidad de tres mil rublos —que pasarían directamente a manos de sus acreedores— a cambio de los derechos de edición de todas sus obras y el compromiso de entregar una nueva ese mismo año. Si la obra no era entregada en noviembre, Dostoyevski debería enfrentarse a una fuerte multa y, si en diciembre seguía sin estar lista, perdería todos los derechos patrimoniales sobre sus obras, los cuales pasarían a manos de Stellovski. De esta manera, en sólo veintiséis días, dictó a Anna Grigórievna Snítkina (una joven taquígrafa contratada para tal ocasión) su novela El jugador, que fue entregada por el autor cumpliendo con los términos del contrato. Sin embargo, el día de su entrega, el administrador de la editorial aseguró no haber recibido el aviso pertinente por parte de Stellovski, ante lo cual Dostoyevski se vio obligado a constatar la entrega —con acuse de recibo legal—– en una comisaría.
Anna Grigórievna Snítkina.
La relación con Anna fue estrechándose hasta que finalmente se casó con ella el 15 de febrero de 1867. Tras una breve estancia en Moscú, partieron hacia Europa el año de su casamiento. La debilidad de Dostoyevski por el juego volvió a hacerse presente en Baden-Baden. En 1867, finalmente establecidos en Ginebra, comenzó a preparar el esquema de su novela El idiota, que debería publicarse en los dos primeros fascículos de El Mensajero Ruso correspondientes al año siguiente. A propósito de esta obra, según Anna Grigórievna, Dostoyevski afirmaba que «nunca había tenido una idea más poética y más rica, pero que no había logrado expresar ni siquiera la décima parte de lo que quería decir». 1868 fue un año dramático para la pareja y para el autor en particular. En efecto, al poco tiempo de comenzar a escribir la novela que venía preparando desde hacía un año, nació su primera hija, Sonia, que murió a los tres meses. Dostoyevski cayó en una profunda depresión y la pareja decidió que era momento de alejarse de Ginebra. Luego de una triste estadía en Vevey, viajaron a Italia; pasando por Milán, Florencia, Bolonia y Venecia. En 1869, partieron hacia Dresde, donde nació su segunda hija, Liuvob. La situación material de la pareja en ese momento era, en palabras de Anna Grigórievna, de «relativa pobreza». Dostoyevski recibió el dinero convenido por El Mensajero Ruso y El idiota, y pudieron —a pesar de verse obligados a utilizar parte de éste en el pago de deudas— vivir con algo más de tranquilidad que en años anteriores.
Durante el año 1870 el autor se dedicó a escribir una nueva novela, El eterno marido, que fue publicada en la revista Zaria. Algunos pasajes de la obra poseen cierto sentido autobiográfico. Específicamente, en el capítulo En casa de los Zakhlebinine, Dostoyevski recuerda el verano de 1866 pasado en una casa de campo en Liublin, cerca de Moscú, junto con su hermana Ivánovna.
En 1871, terminó Los endemoniados, publicándola en 1872. La novela refleja las inquietudes políticas de Dostoyevski en esa época. Al respecto, escribió a su amigo Strachov: Espero mucho de lo que escribo ahora en El Mensajero Ruso, no sólo desde el punto de vista artístico, sino también en lo que respecta a la calidad del tema: desearía expresar algunos pensamientos, aunque por su causa debe sufrir el arte; pero estoy de tal modo fascinado por las ideas que se han acumulado en mi espíritu y en mi corazón, que debo expresarlas aunque sólo pueda lograr un opúsculo; es lo mismo, debo expresarme.
Poco antes de que Dostoyevski comenzara a escribir la novela, la pareja recibió la visita del hermano de Anna, que vivía en San Petersburgo. Éste les habló en general del clima político agitado que la ciudad estaba viviendo en esos años y especialmente acerca de un asesinato que había tenido gran repercusión. Ivánov, un estudiante perteneciente al grupo extremista de Sergéi Necháyev, había sido asesinado en una gruta por orden de éste, tras alejarse del grupo por rechazar sus métodos de acción. Dostoyevski decidió tomar como protagonista para su nueva novela a Ivánov bajo el nombre de Shátov y describió, siguiendo el relato del hermano de Anna, el parque de la Academia de Pedro y la gruta en la que fue asesinado Ivánov.
Para 1871, Dostoyevski y Anna Grigórievna habían cumplido cuatro años de residencia en el extranjero y estaban resueltos a volver a Rusia. Anna se encontraba embarazada y pensaron que se debería partir cuanto antes a fin de evitar viajar con un niño recién nacido. Por fin, después de recibir la parte del pago de El Mensajero Ruso y la correspondiente a la publicación de El eterno marido, partieron hacia San Petersburgo haciendo escala en Berlín.
A los ocho días de su llegada a Rusia nació finalmente Fiódor, el tercer hijo de Fiódor M. y Anna. Dostoyevski se dirigió a Moscú en un viaje rápido donde cobró lo correspondiente a la parte publicada de Los demonios en El mensajero ruso. Con este dinero les fue posible alquilar una casa en San Petersburgo. Pronto se vio el autor nuevamente asediado por acreedores, especialmente algunos que reclamaban deudas de la época de Tiempo, que le correspondían por la muerte de su hermano. Los acreedores se presentaban algunas veces sin documento probatorio y Dostoyevski, ingenuo, les firmaba letras de cambio.
Fiódor Dostoyevski en 1876.
En 1872 partieron hacia Stáraya Rusa, donde permanecerían hasta 1875. Tras finalizar la novela Los demonios, el autor aceptó la propuesta de encargarse de la redacción del semanario El ciudadano. En 1873 editó la versión completa de Los demonios, con medios propios, tras crear una pequeña editorial con ayuda de Anna. El éxito de esta edición fue abrumador. Posteriormente reeditó también varias de sus obras anteriores y comenzó a publicar la revista Diario de un escritor, en la que escribía solo, recopilando historias cortas, artículos políticos y crítica literaria, cosechando también gran éxito. Esta publicación se vería interrumpida al comenzar en 1878 la redacción de Los hermanos Karamázov, que aparecería en gran parte en la revista El Mensajero Ruso.
Durante 1874 abandonó la redacción de El ciudadano, tarea que no satisfizo sus aspiraciones, para dedicarse completamente a escribir una nueva novela. Tras evaluar las ofertas editoriales de El mensajero ruso y Memorias de la patria —del poeta Nikolái Nekrásov—, decidió aceptar esta última. La novela sería titulada El adolescente y comenzaría a publicarse ese mismo año. Por aquella época, Dostoyevski se vio afectado por fuertes crisis asmáticas, y estuvo un tiempo en Berlín y Ems tratando su afección. Encontrándose bastante mejor, volvió finalmente a Stáraya Rusa.
En 1875 nació su cuarto hijo, Aleksei, y el matrimonio decidió volver a San Petersburgo. Durante esa época vivieron del dinero que obtenían por El adolescente. Mientras tanto, Dostoyevski continuaba reuniendo material para Diario de un escritor y frecuentaba con asiduidad reuniones literarias, donde se encontraba y debatía con viejos amigos y enemigos. En 1877, la publicación de Diario de un escritor tuvo gran éxito y, aunque el autor estaba muy satisfecho tanto de los resultados materiales como de la simpatía que el público manifestaba en su correspondencia, sentía gran necesidad de crear algo nuevo. Esta necesidad hizo que decidiera interrumpir, durante dos o tres años, la publicación de la revista para ocuparse de una nueva novela. A finales de año, en su libreta de apuntes, se leía: Memento. Para toda la vida: 1) Escribir el Candide ruso. 2) Escribir un libro sobre Jesucristo. 3) Escribir mis memorias. 4) Escribir el poema de «Sorokovina».
Pero existían temas de mayor urgencia: Nekrásov, amigo de Dostoyevski, el primero en reconocer su talento con Pobres gentes y que más tarde editaría El adolescente, se encontraba muy enfermo. Una de las veces que fue a verlo, el poeta le leyó una de sus últimas composiciones, Los infelices, y le dijo a Dostoyevski: «La escribí para usted». El poeta murió a finales de 1877 y, en ocasión de su entierro, Dostoyevski pronunció un emotivo discurso, que más tarde ampliaría e incluiría en el último número de Diario de un escritor de ese año, dividido en cuatro capítulos: La muerte de Nekrásov; Pushkin, Lermontov y Nekrásov; El poeta y el ciudadano: Nekrásov hombre; y Un testigo a favor de Nekrásov. Al dolor de Dostoyevski por esta pérdida se le agregaría, al año siguiente, el causado por la muerte de su hijo Aleksei. El niño fue sepultado en el cementerio de Bolsaia Ochta.
Tumba de Dostoyevski en el Monasterio Aleksandr Nevsky.
Fiódor M. y Anna, consternados, pensaron que no tenían más que hacer en San Petersburgo y volvieron con sus hijos a Stáraya Rusa. Dostoyevski acordó con El mensajero ruso la publicación de una nueva novela para 1879: se trataba de la futura Los hermanos Karamázov. De una bendición recibida por un sacerdote de la ermita de Optina, tras contarle Dostoyevski lo sucedido con su hijo, surgiría la escena del capítulo Las mujeres creyentes, en la que el padre Zósima bendice a una madre tras la muerte de su hijo, también llamado Aleksei. Por otra parte, la figura del padre Zósima sería creada a partir de las figuras de este sacerdote y de otro a quien el autor admiraba: Tichon Zadonskoi, célebre sacerdote de la Rusia de entonces.
Apenas comenzó a publicarse, la novela Los hermanos Karamázov atrajo vivamente la atención de lectores y crítica. Dostoyevski solía leer algunos fragmentos de ella en reuniones literarias con una excelente respuesta por parte del público. Muy pronto se la consideró una obra maestra de la literatura rusa y hasta logró que Dostoyevski se ganara el respeto de varios de sus enemigos literarios. El autor la consideró su magnum opus. A pesar de ello, la novela nunca se terminó. Originalmente, según los esquemas del autor, ésta consistiría en dos partes, y los sucesos de la segunda ocurrirían trece años más tarde que los sucesos de la primera. Esta segunda parte nunca llegó a escribirse.
En 1880, participó en la inauguración del monumento a Aleksandr Pushkin en Moscú, donde pronunció un memorable discurso sobre el destino de Rusia en el mundo. El 8 de noviembre de ese mismo año, terminó Los hermanos Karamázov en San Petersburgo.
Muerte
Murió en su casa en dicha ciudad, el 9 de febrero de 1881, de una hemorragia pulmonar asociada a un enfisema y a un ataque epiléptico. Fue enterrado en el Cementerio Tijvin, dentro del Monasterio de Aleksandr Nevski, en San Petersburgo. El vizconde E. M. de Vogüé, entonces embajador de Francia en Moscú, que asistió a este funeral, lo ha descrito como una especie de apoteosis. En su libro, «Le Roman russe», señala que entre los miles de jóvenes que seguían el cortejo, se podía distinguir inclusive a los «nihilistas» que se encontraban en las antípodas de sus creencias. Por su parte, Anna Grigórievna señaló, al respecto, que «los diferentes partidos se reconciliaron en el dolor común y en el deseo de rendir el último homenaje al célebre escritor». En su lápida sepulcral puede leerse el siguiente versículo de San Juan, que sirvió también como epígrafe de su última novela, Los hermanos Karamázov: En verdad, en verdad os digo que si el grano de trigo que cae en la tierra no muere, queda solo, pero si muere produce mucho fruto.
Obra
Fiódor Dostoyevski no siempre tuvo una vida basada en la literatura, primeramente, por decisión de su padre, Fiódor ingresó a la Escuela de Ingenieros Militares, en San Petersburgo. La noción y fascinación por la literatura surgió tras la muerte de su padre y su graduación. La primera obra de cuya publicación se tiene constancia fue Pobres gentes, publicada a comienzos de 1846 en formato epistolar, obteniendo buena respuesta de parte del público y crítica. A esta obra le siguió El doble que, al igual que otros trece esbozos escritos por Dostoyevski en los tres años siguientes, centró su atención en la situación de los pobres y desheredados, en sus humillaciones y sus reacciones ante ellas.
Novelas
Artículo principal: Anexo:Novelas de Fiódor Dostoyevski «Los mendigos profesionales alquilaban, en los barrios pobres, niños escuálidos para llamar la atención de los transeúntes y si el niño moría durante el día, seguían exhibiéndolo hasta la noche para no perder el precio del alquiler. Dievuschkin no podía comprender cómo los pequeños eran víctimas de esta situación tan habitual en la sociedad rusa. En este fragmento se evidencia este cotidiano escenario... "Y temblando todo él, llegase corriendo a mí y mostrándome el papel, con vocecilla que tiritaba, me dijo: 'Una limosnita, señor'... No hay que ponderar el caso, que es claro y corriente. Pero ¿qué iba yo a darle? Pues no le di nada. Y sin embargo, me inspiraba tanta compasión"». — De Fiódor Dostoyevski, Pobres gentes.
Temáticas
La mayoría de las novelas de Fiódor Dostoyevski se centran en la temática del hombre, es decir, lo tienen a éste como personaje principal. Los argumentos en que se basan estas novelas, generalmente, tratan sobre grandes temas humanos, como la pobreza e injusticia social (Pobre gente, Humillados y ofendidos, Stepanchikovo y sus habitantes); el realismo psicológico y las penumbras fantásticas (El doble); las relaciones amorosas (Noches blancas); o el amor, el egoísmo y la autopurificación por medio del sufrimiento (Niétochka Nezvánova). Ante esta naturaleza esencialmente «humana», el autor abarca distintos terrenos de la psicología, la filosofía y la ética (Crimen y castigo).
Estilísticamente, Dostoyevski tomó, como «materia prima» de sus novelas, las grandes preocupaciones que tenía con respecto al futuro de la humanidad y las injusticias sociales que se vivían durante su época. Según Jorge Serrano Martínez, en Los endemoniados, la «degradación moral rusa», denunciada previamente en El idiota, ya colmaba el vaso, y el autor entendía que debía dar un contenido más explícitamente político a su obra. La generación reformista de la «década del 60», a diferencia de la suya («década del 40»), había incurrido, en dos errores fundamentales: la utilización de métodos de acción violentos con los que Dostoyevski no estaba de acuerdo y la incorporación de elementos occidentales (como el liberalismo, el anarquismo o el socialismo) que, en su opinión, no eran aplicables en una Rusia fundamentalmente cristiana, campesina y con una burguesía apenas desarrollada.
Las novelas del escritor ruso destacaron por su perspectiva social, política y moderna de la sociedad, «destapando el cinismo y el desprecio al progresismo en la sociedad», y construyendo así un movimiento «dostoyevskiano». Asimismo, destaca su profunda reflexión psicológica en sus escritos, lo que, según Joseph Frank, lo posiciona como el máximo representante de la novela en dicho tópico, precursor del existencialismo y uno de los mejores escritores rusos.
Autobiografías
Ciertas secciones o fragmentos de las novelas de Dostoyevski se interpretan como reescrituras encubiertas de su propia vida. La crítica ha señalado que estas temáticas poco recurrentes en las novelas del escritor ruso surgieron con el único motivo de «relatar sus impresiones pasadas». En este sentido, adquieren una perspectiva singular Recuerdos de la casa de los muertos (1861–1862) (su novela autobiográfica por antonomasia) y Humillados y ofendidos (1861). En la primera, el autor relata su vida en Siberia como condenado y, para esta tarea, toma la figura de un personaje de clase noble que, una vez cumplido el período de condena tras asesinar a su esposa, se queda en Siberia enseñando a los niños a leer. En la segunda, a pesar de desarrollar un argumento y un estilo narrativo no autobiográficos, se vale de elementos de este género como recurso literario. «Me representaba de modo muy claro que la vida y el mundo no dependían más que de mí. En realidad, hasta podía decirse, en aquel momento, que el mundo no había sido creado más que para mí. [...] Y puede puede suceder que, en efecto, nada exista para nadie después de mí y que el mundo entero, una vez que se haya abolido mi conciencia, se desvanezca como un fantasma, puesto que no es más que el objeto de mi conciencia, y que se aniquile, puesto que todo el mundo y todos los hombres acaso no sean más que yo mismo...» — De Fiódor Dostoyevski, El sueño de un hombre ridículo.
Relatos cortos
En sus relatos cortos el escritor ruso expuso sus críticas, argumentó sus perspectivas y aclaró y profundizó sus recurrentes temáticas de un modo más «sarcástico e irónico» que en sus novelas. Estos relatos, por lo regular, eran cuentos (El árbol navideño y la boda); en ellos, haciendo uso de un humor sutil y de un profundo análisis psicológico, esclarecía sus ideas morales, basadas en la religión cristiana ortodoxa, y se oponía al racionalismo y al nihilismo. Se aprecia así en algunos de los primeros relatos cierta exaltación del sentimiento, muy cercana aun al romanticismo, como en El corazón débil, El señor Projarchin o El pequeño héroe. El primero sobre todo es un delirio donde precisamente la sublimación de los sentimientos, el miedo por un lado y el amor por otro, termina por conducir a la locura. Los cuentos de Dostoeivski son una lectura necesaria por la lección sobre el ser humano que contienen. Una lección que se enmascara en algunas de las mejores páginas de la literatura universal gracias al talento de un autor que supo diseccionar el alma humana y retratarla bajo una cruda luz que resalta por igual lo luminoso y lo oscuro; un autor que además sabe señalarnos el origen de ese claroscuro en las vivencias cotidianas que nos atribulan, moldeándonos.
El pequeño héroe y otros relatos es una recopilación especial de los cuentos y opiniones de Fiódor Dostoyevski.
Obras selectas
- Una novela en nueve cartas (Роман в девяти письмах) (1845)
- El señor Projarchin (Γοcпoдин Пpoxapчин) (1846)
- Polzunkóv (Πoлзyнкoв) (1847)
- La patrona (Xoзяйкa) (1847)
- La mujer ajena y el marido debajo de la cama (Чужая жена и муж под кроватью) (1848)
- El árbol navideño y la boda (Ёлка и свадьба) (1848)
- Un corazón débil (Слабое сердце) (1848)
- Un ladrón honesto (Честный вор) (1848)
- El pequeño héroe (1849)
- El sueño del tío (Дядюшкин сон) (1859)
- El cocodrilo (Kpoкoдил) (1865)
- Bobok (Бобок) (1873)
- Una criatura gentil (Кроткая) (1876)
- Mareg el mujik (Мужик Марей) (1876)
- El árbol de navidad celeste (Мальчик у Христа на елке) (1876)
- La tímida (1876)
- La centenaria (1876)
- El sueño de un hombre ridículo (Сон смешного человека) (1877)
Artículos, ensayos y otros escritos
Los artículos de Dostoyevski fueron breves escritos de perspectiva tanto política como social. Sus notas usualmente analizaban episodios o sucesos ya vividos por el autor (Notas de invierno sobre impresiones de verano, Mi relación con Belinski, El proceso a Kornilova). Por su parte, algunos de los ensayos de Dostoyevski a menudo han sido considerados artículos. Como es común en el escritor ruso, sus artículos y ensayos exploraban ciertas vertientes sobre el ser humano actual (La mentira se salva por otra mentira). De igual manera, exploraban el subconsiente (El talento), las injusticias gubernamentales frente a la sociedad y a la comunidad (Algo acerca de los abogados), la pobreza (El niño mendigo, Un hombre paradójico), vidas sobre personas cercanas a él (La muerte de George Sand; La muerte de Nekrásov; Pushkin, Lérmontov y Nekrásov; El poeta y el ciudadano: Nekrásov hombre o Un testigo a favor de Nekrásov) e incluso pequeñas autobiografías (Anécdota sobre la vida infantil).
Obras selectas
- Ancianos (старых людей) (1873)
- Miércoles (среда) (1873)
- Algo personal (Нечто личное) (1873)
- Vlas (Влас) (1873)
- Cuadritos (Маленькие картинки) (1873)
- A propósito de una exposición (по поводу выставки) (1873)
- Cuadritos de viaje (1874)
- ¿Francés o ruso? (русский или французский язык) (1876)
- El proceso a Kornilova (1876)
- Dos suicidios (Два самоубийства) (1876)
- La sentencia (приговор) (1876)
- Los mejores (1876)
- La moral tardía (1876)
- Afirmaciones sin pruebas (1876)
- El nacimiento de un escritor (1877)
- Discurso sobre Pushkin (Пушкин) (1880)
Recopilaciones
La única recopilación de la que se tiene nota es Diario de un escritor (Дневник писателя) (1873–1881). Esta obra se compone de artículos y notas, es decir, una colección de sus escritos. En ella, se recopilan revueltas políticas, juicios sumarios y conflictos sociales, pero también reflexiones sobre Pushkin o comentarios sobre Anna Karenina. Diario tiene un sentido eminentemente periodístico, lo cual entorpece su lectura. Sin embargo, como en la mayoría de sus obras, Dostoyevski se expresa con un carácter de profunda humanidad. La lengua es, sin discusión, la forma, el cuerpo y el envoltorio del pensamiento [...], y, por decirlo de algún modo, la palabra última y definitiva de la evolución orgánica. De donde se deduce que, cuanto más ricos sean los materiales y las formas que adquiero para expresar mi pensamiento, más feliz seré en la vida, más precisas y comprensibles serán mis razones tanto para mí mismo como para los demás, más facilidades tendré para dominar y vencer; podré decirme más rápidamente a mí mismo lo que quiero decir, lo expresaré con mayor profundidad y con mayor profundidad también comprenderé lo que quería decir; mi espíritu será más fuerte y más sereno y, por supuesto, seré más inteligente. [...] Ni que decir tiene que cuanto más rico, flexible y variado sea nuestro conocimiento de la lengua en que hemos decidido pensar, más facilidad, variedad y riqueza habrá en la expresión de nuestro pensamiento.
Fuente: Wikipedia
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